Lambres-lez-Douai, una ciudad en transición
La ciudad participa desde hace años en un programa de desarrollo sostenible denominado Agenda 21 local. Este programa ha permitido reforzar nuestra biodiversidad, proponer una alimentación más biológica y local en nuestros restaurantes escolares, luchar contra la precariedad energética, reducir nuestras emisiones de carbono, sensibilizar a los discapacitados, mejorar la movilidad, etc.
Fortalecida por esta experiencia y para proseguir su compromiso en el ámbito del desarrollo sostenible, la Comunidad se ha comprometido en una estrategia integrada de desarrollo sostenible que incluye los retos vinculados al cambio climático, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2030, la implicación ciudadana y todo ello en una dinámica de aceleración, de cambio y de reorganización interna. El proyecto de desarrollo sostenible se convierte en el proyecto transversal que se tiene en cuenta en el conjunto de los proyectos, acciones elaboradas por la colectividad.
La stratégie intégrée de développement durable a pour ambitions :
- La transversalidad total, (el desarrollo sostenible debe introducirse en todas las reflexiones, proyectos, acciones, organizaciones de la comuna).
- Una fuerte dinámica de asociación
- El ciudadano, actor indispensable de la transición
- Alcanzar la neutralidad del carbono en 2050
- Un territorio resiliente que se adapte a los cambios climáticos
Para responder a estos objetivos, Lambres-lez-Douai se inscribe en el movimiento de las ciudades en transición.
Desde finales del año 2021, el municipio estará dotado de una «hoja de ruta» como estrategia de transición para alcanzar un presente y un futuro deseables y duraderos. La transición no será el destino, sino el camino a seguir. El destino debe pensarse colectivamente con el conjunto de las partes implicadas, como los habitantes, los socios, las asociaciones, el tejido económico, los agentes y los élus.
La co-construcción es uno de los fundamentos principales del proyecto: al convertirse en una «ciudad en transición», la colectividad debe emprender un proceso participativo en el que todos puedan expresarse y aportar «su grano de arena a la construcción». La democracia participativa se está convirtiendo en un factor importante de éxito en la transición ecológica.