Isla permacultura ecológica cooperation community / Comunidad de cooperación Paraguay
Tengo el sueño de que pronto viviremos en un mundo de paz, sin explotación ni hambre, en el que las personas vivan en numerosas ecoaldeas como islas y quienes vivan a su alrededor puedan unirse a estas islas ecológicas para convertirlas en países y continentes, con el fin de crear la forma más sostenible, saludable y digna de convivencia para las próximas generaciones y la Madre Tierra.. Esta es también nuestra invitación a formar parte de una comunidad cooperativa en el sentido de una ecoaldea en crecimiento y, tal vez, ustedes también estén dispuestos a disfrutar de una vida más libre y tranquila en las cálidas tierras de Paraguay, decidiendo por sí mismos en qué medida desean participar en proyectos comunes. Nosotros somos, actualmente, Corina y el bebé Jabal con Den y Vera, Elliot y Robi, Helge y Merida, una familia reconstituida que trabaja y colabora con los vecinos. Queremos dar ejemplo, paso a paso, con acciones humanitarias para practicar la autosuficiencia sostenible y la bioarquitectura en el trato sanador entre nosotros. La convocatoria se dirige principalmente a familias pequeñas, pero también a familias numerosas, que quieran cultivar un huerto, criar animales y, posiblemente, dedicarse a la silvicultura/explotación forestal y ampliar la autosuficiencia, que quieran disfrutar de una vida saludable en el campo con alimentos ecológicos, aire limpio y agua de calidad, también en consenso con otros.Para ello, nuestro hermoso pedazo de tierra, no lejos de la capital de la región, Guairas-Villarrica, es ideal, ya que la experiencia de la naturaleza y la biodiversidad están garantizadas en este terreno con estanques, una gran variedad de animales, árboles viejos y jóvenes de raíces profundas y medias, árboles frutales, muchas plantas de raíces superficiales y flores, hierbas de todo tipo. Los niños crecen aquí, en el Paraguay “tranquilamente emergente”, de una manera mucho más fácil y libre que en los países que ya han dejado atrás su “boom de crecimiento económico”, como sabemos por experiencia propia... A partir de siete alumnos, cifra que pronto alcanzaremos, podríamos fundar oficialmente nuestra propia escuela libre con la ayuda de una maestra certificada por notario. 😉 En este maravilloso rincón del mundo, buscamos ante todo personas que estén dispuestas a compartir su vida con nosotros en un consenso comunitario lo más saludable y alegremente activo posible, basado en el dar y recibir, en el que no se descuide la individualidad de cada uno. Los “Patchworkers” os saludan cordialmente y esperan con ilusión poder conoceros.